El síndrome metabólico un enemigo silencioso

Uno de los temas de mayor preocupación en los últimos años es el de la obesidad, y no por cualquier razón, sino porque verdaderamente es una condición médica alarmante por causar enfermedades mortales como la diabetes y el aumento en la probabilidad de morir por un infarto. Existe mucha documentación en este sentido, pero algo que no se menciona a menudo es su fase previa que es el síndrome metabólico.

Esta condición es de hecho el factor agravador de la obesidad y es la que conlleva el aumento de peso hasta superar los límites normales. Si conviene tratar la obesidad o prevenirla, hay que entender en que consiste y como produce el aumento de peso descontrolado.

¿Qué es el síndrome metabólico?

síndrome metabólico
síndrome metabólico

Este síndrome es una condición previa que es la responsable del aumento desmedido de peso pues altera el ritmo normal de alimentación. Consta de un círculo vicioso que comienza con una alimentación desequilibrada, rica en energía y pobre en elementos importantes como los nutrientes y las proteínas. Un organismo lleno de energía pero pobre en nutrientes produce la conversión del excedente de esta energía en grasas e induce la sensación de hambre, en espera de la ingesta de alimentación saludable.

Si los malos hábitos alimentarios están presentes y no se corrigen, el paciente se alimentará de comidas ricas en energía pero sin valor nutricional. Esto reinicia el círculo vicioso y si los malos hábitos no se corrigen, el síndrome metabólico se sostiene hasta causar la obesidad.

La diabetes comienza su desarrollo durante este ciclo, pues generalmente los alimentos hiperenergéticos son ricos en azucares, que requieren de mayor concentración de insulina para ser absorbidas. Con los años, las células desarrollan resistencia a esta hormona, de forma que se crea el contexto para que la enfermedad aparezca. Los alimentos procesados que contengan grasas hidrogenadas, son los que terminan por producir las enfermedades coronarias.

síndrome metabólico por las grasas trans
síndrome metabólico por las grasas trans

Se sabe que las grasas trans que mayormente son hidrogenadas, lo que le da las cualidades de ser un tanto más densas de lo que naturalmente seria. Desde el contexto comercial, hidrogenar productos como la mantequilla y los aceites vegetales, les da una mejor apariencia, una mejor capacidad de conservación y más estabilidad como producto, pero para el organismo, esto conlleva a grasas que al entrar al torrente sanguíneo, tiendan a precipitarse en las paredes de las arterias, produciendo arteriosclerosis, que a su vez conlleva al desarrollo de hipertensión.

El aumento del riesgo de padecimientos cardiacos se debe a que el corazón debe esforzarse en bombear la sangre a través de arterias rígidas, que no se distenderán en caso de un aumento de la presión arterial repentina. Este aumento de presión es lo que poco a poco causaría el debilitamiento de los músculos cardiacos, que al cruzar un límite, se produce un infarto. Otros padecimientos que tienen como fase previa este síndrome es el desgaste óseo cuando ya se ha producido el sobrepeso, además por la mala alimentación, pueden desarrollarse inconvenientes en el sistema digestivo como las ulceras y la gastritis.

¿Se puede revertir el síndrome metabólico?

prevenir el síndrome metabólico
prevenir el síndrome metabólico

Más allá de hablar de este problema de salud, se procura conocer su solución. Por suerte, el síndrome metabólico es reversible aun si ya se haya desarrollado la obesidad y los padecimientos como la diabetes, la arteriosclerosis y la hipertensión.

Lo importante es atacar al factor que sostiene el círculo vicioso del síndrome que es la alimentación. Educando correctamente al paciente sobre la ingesta de una dieta saludable, el síndrome se interrumpe y las consecuencias comienzan a revertirse, pues no son parte del orden natural del comportamiento del organismo. La primera consecuencia es la de la regulación del apetito, pues como se mencionó anteriormente, el ciclo no se interrumpía pues los alimentos no tenían un verdadero valor nutricional.

Cuando se han producido situaciones seberas como un sobrepeso elevado, la presencia de hipertensión y valores en los componentes sanguíneos que sugieran la presencia de arteriosclerosis, conviene la supervisión de un médico especializado. Si el contexto del panorama de la salud del paciente admite la inclusión de actividad física, ésta se convierte en una opción inmediatamente, pues pese a que no es indispensable, se recomienda en gran medida por contribuir con la reversión de los síntomas hasta alcanzar el umbral saludable.